Tarifas publicitarias
¿Quiere insertar un anuncio? Consulte las tarifas de publicidad de la revista
Base de datos
Ya puede adquirir en nuestra tienda de Internet el directorio Quién Es Quién de 2004
PROMOCIÓN SUSCRIPCIÓN
 
Archivo
CALCULADORAS
Sueldos
Euros / pesetas
SERVICIOS
Guía de Másters
Quién es quién
Las 5.000 mayores empresas
Las 1.000 mayores empresas exportadoras
 
 BUSCADOR DE INFORMES
Empresa:

Provincia:




© Unidad Editorial. 2007.
PORTADA > FIRMAS
Apuntes liberales
¡Toma el dinero y corre!
El PSOE ha sembrado dudas injustificadas sobre los empresarios sin reparar en las posibles consecuencias.
El cambio de Gobierno parece conducirnos irremisiblemente a un capitalismo de segunda división, cuyo principal signo es la larga mano del poder. El ministro Montilla, con un curriculum bastante mejorable, siembra dudas sobre la capacidad de algunos responsables empresariales; el vicepresidente Solbes también se muestra sorprendido sobre la idoneidad de otros, naturalmente sin citarlos, y la número dos del gabinete, María Teresa Fernández de la Vega, acaba de rematar la faena diciendo, con ese rictus de respetabilidad que tiñe de cabal sus palabras: "El Gobierno tiene derecho a opinar sobre los presidentes de los grupos privatizados". Yo matizaría a nuestra 'número dos', y al resto, que la cuestión no es si puede sino si debe. No hay país occidental serio, salvo la España de hoy, en el que el Ejecutivo señale peyorativamente a los empresarios, en ausencia de razones penales. Con gran escepticismo por mi parte, Zapatero prometió regeneración y juego limpio. Los hechos demuestran que estamos ante la flagrante resurrección del socialismo de antaño, caracterizado por una irrefrenable ansia de ocupación. Este PSOE del emblemático talante ha entrado en la Administración, que es lo que se tiene más a mano y resulta más sencillo, como Atila. Pero quizá lo más deplorable y elocuente de sus genuinas intenciones sean los cambios de presidencia del Museo del Prado, de la dirección del Reina Sofía y de la gerencia del Teatro Real, sin que los expertos y consumidores habituales de cultura hubieran avanzado queja alguna. Ahora le toca el turno al mundo empresarial. Han empezado a atizar la palmera para ver qué fruta cae. Se han cobrado las piezas de Red Eléctrica, de Hispasat, de Correos, han forzado el cambio en las cámaras de comercio, para ser alguien en televisión hay que fichar con el carné del PSOE en la boca -algo que jamás ocurrió en tiempos de Urdaci-, pero quedan las joyas de la corona: Endesa, Repsol, Telefónica. En ésas estamos. Ya lo dijo Cafarell: del cambio propiciado por las urnas deviene una suerte de legitimidad absoluta para instaurar la nueva sensibilidad, es decir, para colocar a la lista inacabable de amigos. El inefable Montilla ha apuntalado el argumento: es de esperar de las grandes empresas que compartan los objetivos políticos del nuevo Gobierno. Muchas veces me pregunto cuál debería ser la actitud lógica de los inversores extranjeros, muchos de ellos fondos de pensiones, y sólo me viene a la cabeza el título de Woody Allen 'Toma el dinero y corre'.
Expansión.com - Expansión&Empleo - Recoletos Conferencias - Iberoamérica Empresarial - Diario Financiero Chile - El Cronista- Diario Económico