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En pocas semanas habrá nuevo presidente de la
Comisión Nacional del Mercado de Valores. Manuel
Conthe, ex alto cargo con la anterior administración
socialista, sustituirá en el cargo a Blas Calzada,
nombrado por Rodrigo Rato para que sorteara la peor
crisis por la que ha pasado la CNMV, como consecuencia
de la salida traumática de Pilar Valiente como
presidenta y del conocido político del PP Luis
Ramallo como vicepresidente, debido a la crisis de Gescartera.
La sustitución de Calzada abre la vía
para nuevos cambios en algunos de los más importantes
organismos públicos españoles pendientes
de adaptarse a la nueva administración. El Banco
de España espera desde hace meses que haya acuerdo
para el nombramiento de nuevos consejeros de forma que
el antiguo banco emisor, que aún conserva las
funciones de la supervisión financiera, pueda
hacer su vida normal sin grandes sobresaltos. Algunos
consejeros apuran su etapa en la institución
más allá de lo que sería razonable.
Pedro Solbes se lo ha tomado con calma, como se dijo
en su día. Su forma de hacer las cosas, y también
su cercanía a Blas Calzada, ha hecho que no se
hayan producido presiones para adelantar la salida del
presidente de la CNMV. Desde el principio se ha sabido
que Calzada no seguiría en su puesto y desde
hace varias semanas se ha dejado claro que su sustituto
será Manuel Conthe, ex secretario de Estado de
Economía cuando Solbes fue ministro en el último
gabinete de Felipe González.
El nombre de Conthe no ha levantado demasiadas suspicacias
en un sector que pide continuamente nuevas desregulaciones
a pesar de saber que Conthe es un firme convencido del
papel que la Administración debe desempeñar
en la ordenación del libre juego. Más
tensiones se han generado en función de los nombres
que circulan como rumores sobre la persona que ocupará
la vicepresidencia de la entidad encargada de velar
por la transparencia de los mercados y la igualdad de
oportunidades para los inversores. Se habla mucho de
alguna persona muy vinculada con los mercados financieros,
lo que sin duda supondría un conocimiento intenso
de los mismos, pero al tiempo ello podría rememorar
viejos enfrentamientos entre personas que compitieron
cuando operaban en igualdad de condiciones. Faltan pocas
semanas para que se despeje la cuestión.
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