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| Apuntes liberales |
| Catalanes y judíos |
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| La Generalitat pretende que el
Estado se haga cargo del déficit sanitario, toda
una injusticia. |
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| El portavoz de Esquerra en el Congreso,
Joan Puigcercós, hombre fornido, patillas 'sierra
morena', ha declarado que la derecha española quiere
presentar a los catalanes como los nuevos judíos
de Europa. Me doy por aludido, no tanto por la adscripción
política sino porque es, a todas luces, una declaración
propia de un energúmeno. La historia enseña
que, allí donde han estado, los judíos han
sido imprescindibles para construir un Estado y dotarlo
del músculo financiero que precisa. Cuando han
sido expulsados, los países han entrado en franca
decadencia. Les tengo, por tanto, una admiración
que Puigcercós ha ensuciado. Supongo que el número
dos de Carod quería advertir sobre la imagen cierta
que la mayoría de los españoles tiene de
que los políticos catalanes han vendido siempre
cara su contribución a sostener los sucesivos gobiernos,
socialistas y populares, muchos años en minoría
parlamentaria. Es decir, que han actuado movidos por el
interés. Pero esto no sólo responde a la
realidad sino que forma parte del juego político.
Lo que hace falta es transparencia en las negociaciones
y pedagogía para hacer entender a la opinión
pública las leyes inexorables de la democracia.
Lo que yo reprocho a los políticos catalanes de
antes es que hayan hecho un mal uso de los recursos competenciales
y económicos obtenidos legítimamente, bien
cultivando entre las nuevas generaciones un victimismo
falaz, bien suministrándoles, de manera discreta
pero constante, el desapego a un proyecto común
de país, plural pero al mismo tiempo unitario.
Los políticos catalanes de ahora están ahondando
el deterioro de las relaciones con el resto de España,
y sobre esto no se pueden llamar a engaño ni el
señor Puigcercós ni tampoco Maragall. Cuando
la Generalitat pretende negociar directa y bilateralmente
los presupuestos del Estado con el Gobierno de Madrid
está vulnerando las formas, que son muy importantes
en democracia, y provoca, lógicamente, el rechazo
y el resentimiento de las demás comunidades. Cuando
Cataluña pretende que el presupuesto del Estado
se haga cargo del déficit de la sanidad está
pidiendo no sólo algo imposible sino radicalmente
injusto. Tal y como ha dejado caer el secretario de Estado
de Hacienda, el socialista Fernández Ordóñez,
el agujero de la sanidad catalana es el resultado del
despilfarro autonómico, es decir, del uso irresponsable
del poder, y no es de recibo que los demás tengamos
que pagar sus platos rotos. Los judíos han sido
siempre maestros en el manejo del dinero. Nunca habrían
cometido tales errores, o en su caso, jamás habrían
exigido una reparación externa. |
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