|
Uno de los problemas en regular el sector de las telecomunicaciones,
en todo el mundo, es la necesidad de continua readaptación
al cambio y progreso tecnológico. Aunque esté
de moda la desregulación es evidente que los
sectores denominados utilities necesitan para operar
de leyes y normas especiales que regulen el uso de un
bien común como puede ser la calle, para pasar
cables, o del espectro hertziano para distribuir su
uso entre las diferentes aplicaciones.
Todos los países tienen su figura reguladora,
y es interesante observar lo que está sucediendo
en Estados Unidos con la Federal Communications Comission
(FCC) porque la globalización de la economía
también se aplica a estos sectores reguladores,
aunque de una forma mucho más sutil. Dos son
las "patatas calientes" que tiene la FCC en
su mesa en estos momentos: primero cómo evitar
que se reproduzca el fenómeno del WiFi, que ha
aprovechado unos tramos de frecuencia de uso libre para
montar, a escala mundial, un sistema para compartir
los accesos a internet proporcionados por los proveedores
de acceso, cuyas consecuencias todavía no se
conocen, aunque aparentemente serán mucho menos
dramáticas de lo que se estimó al inicio.
Segundo, qué postura tomar con VoIP, la tecnología
de comunicación de voz a través de la
red de internet que finalmente parece madura para convertirse
en una alternativa a nuestro fiel teléfono enchufado
a través de un hilo a la pared. El primer tema
es complejo porque ahí está la clave a
los futuros equivalentes del ADSL sin cables, pero está
claro que la FCC, en USA, y sus equivalentes en todos
los países tienen el poder para regularlo y exigir
su cumplimiento. Incluso en España, aunque la
continua aparición de emisoras de radio y TV
piratas nos haga a veces dudar de este principio.
Pero la VoIP es de decisión más complicada
porque el regulador debería reglamentar uno de
los posibles usos de internet, el envío de voz,
y hasta ahora internet no ha estado sujeto a este tipo
de regulaciones. De hecho en Estados Unidos, algunos
estados -por ejemplo Minnesota- ya han decidido que
compañías como Vonage, proveedor de telefonía
IP, puede operar sin tener una licencia de operador
de telecomunicación, naturalmente en contra de
la opinión de la FCC.
Sabemos que VoIP será un fenómeno global.
¿Cómo reaccionaran las respectivas Federal
Communicatiosn Comission europeas?
|