Tarifas publicitarias
¿Quiere insertar un anuncio? Consulte las tarifas de publicidad de la revista
Base de datos
Ya puede adquirir en nuestra tienda de Internet el directorio Quién Es Quién de 2004
PROMOCIÓN SUSCRIPCIÓN
 
Archivo
CALCULADORAS
Sueldos
Euros / pesetas
SERVICIOS
Guía de Másters
Quién es quién
Las 5.000 mayores empresas
Las 1.000 mayores empresas exportadoras
 
 BUSCADOR DE INFORMES
Empresa:

Provincia:




© Unidad Editorial. 2007.
PORTADA > FIRMAS
Apuntes liberales
El tándem Zapatero-Solbes
Con crecimientos de entre el 2% y el 3%, debería haber excedente presupuestario.
El mundo de los negocios estima que Solbes es la mejor baza del nuevo gobierno. El mundo del Partido Socialista ya es otra cosa. Algunos empiezan a pensar que ha venido de Bruselas decidido a aguar la fiesta. Y no hay duda que puede hacerlo, si cuenta con el necesario respaldo de Zapatero. Felipe González contó cierta ocasión que uno de los mejores consejos recibidos vino de su amigo y malogrado Olof Palme: "La obligación más importante de un presidente es apoyar a su ministro de Economía". Yo creo que ésta será la cuestión clave de la legislatura, la complicidad entre Zapatero y Solbes. Será una relación que pondrá a prueba las enormes contradicciones internas del proyecto socialista y la propia estabilidad personal del presidente, que siente un interés mínimo por la economía, equivalente a dos folios de su discurso de investidura, pero que tiene un inmenso afán por marcar de manera indeleble este país, es decir, por gastar. La primera comparecencia de Solbes en el Congreso, a comienzos de semana, da cuenta de las disputas que se avecinan. El ministro ha dejado una frase histórica, una frase que desarbola todas las teorías socialistas precedentes sobre el control del gasto público: "Nuestros déficit deben estar razonablemente equilibrados. Con crecimientos de entre el 2% y el 3 por ciento, la situación debería ser excedentaria". Da la casualidad de que la economía española crecerá este año casi el 3%. Las crónicas del acto señalaron que fue una declaración acogida con una incredulidad general, incluso en el propio partido. Y no me extraña, porque ni siquiera Rodrigo Rato, que se les daba de liberal, se atrevió a tanto. Pero si el programa socialista se somete al cedillo de la higiene financiera, ¿qué puede quedar del mismo? Podría haber una solución a tal contradicción dialéctica. De hecho, el ministro tiene confianza en arañar recursos por dos vías: una mejor gestión del gasto público y una lucha más intensa contra el fraude fiscal. Yo pienso que ambas vías tienen un grado notable de utopía. Cuando uno ha vivido ya varios gobiernos, recuerda que todos ellos se han presentado con la misma vaina, y que los resultados han sido crecientemente discretos porque se ha avanzado mucho al respecto la última década. El PP ya limitó de manera extraordinaria el gasto corriente, hasta el punto de que los funcionarios tenían que usar bolígrafo propio. El PSOE le acusa de haber sido muy tímido con el fraude fiscal. Ya veremos.
Expansión.com - Expansión&Empleo - Recoletos Conferencias - Iberoamérica Empresarial - Diario Financiero Chile - El Cronista- Diario Económico