
¿Por qué España conserva el dudoso honor de tener el mercado laboral más obsoleto de Europa? ¿Por qué tenemos la tasa de paro más elevada? El objeto de este artículo es analizar los principales argumentos que sostienen el armazón intelectual de los que se oponen a una reforma profunda del mercado de trabajo, la verdadera revolución que haría falta. Estos argumentos se han esgrimido reiteradamente, sobre todo, pero no sólo, desde el ámbito sindical. Como espero mostrar a continuación, todos ellos tienen clamorosos fallos lógicos y se pueden calificar por tanto de falacias.
1."La crisis que ha provocado
el hundimiento de los niveles de producción y empleo no tiene su origen en el mercado de trabajo sino en el mundo financiero. Si el mercado de trabajo ha sido ajeno a la crisis es innecesaria una
reforma del mismo para salir de ella. En todo caso, el empleo ha caído porque ha caído el PIB y sólo se recuperará cuando crezca el PIB"
En respuesta a este razonamiento hay que señalar, ante todo, que la cuestión relevante no es discutir los factores causales de la crisis sino las medidas necesarias para conseguir volver lo antes posible a sendas de crecimiento vigoroso de la producción y el empleo. De lo que se trata es de evaluar si la reforma del mercado laboral facilita o dificulta este objetivo, con independencia de cuál sea la responsabilidad causal de dicho mercado en la génesis de la crisis. Dicho esto, habría que distinguir entre las causas de la intensa caída del ritmo de avance del PIB y las causas de que, dada esa caída, se destruya mucho más empleo por unidad de PIB en nuestro país que en cualquier otro. El funcionamiento de nuestro mercado de trabajo está provocando que las pérdidas de empleo ocasionadas por la recesión económica sean más intensas de lo que serían si dicho mercado fuera más eficiente. En otras palabras, las deficiencias de nuestro mercado de trabajo han multiplicado la destrucción de empleo estrictamente atribuible a la caída del PIB. (Ver Cuadro 1).
Esto se puede comprobar comparando el comportamiento del empleo durante la recesión económica en España y en el resto de la eurozona. El cuadro 1 recoge los datos sobre la evolución del PIB y el empleo en España y en el conjunto de la eurozona (EU), según el último informe de la Comisión Europea.
Si en la recesión el empleo por la reducción del PIB cae mucho más intensamente en nuestro país que en el resto de la EU es innegable la necesidad de una profunda reforma laboral para conseguir que nuestro mercado de trabajo se acerque al de los principales países europeos. En una crisis económica, el ritmo de variación del empleo tiende a caer menos o más que el ritmo de variación del PIB según sea mayor o menor la flexibilidad a la baja de los costes laborales reales por hora trabajada en el sector privado. Esta flexibilidad es extremadamente reducida en nuestro país debido, entre otras causas, a que los costes de despido son desorbitados, a la estructura del subsidio del paro, a la indiciación salarial a la inflación, a que la negociación colectiva establece salarios muy por encima de la productividad en muchas empresas y a que es prácticamente imposible modificar sensiblemente jornadas o reasignar funcional y geográficamente la fuerza de trabajo. Todo esto es lo que hay que reformar para destruir menos empleo en las crisis y poder crearlo con un menor ritmo de crecimiento económico durante la recuperación.
2."La causa de la intensa caída del PIB y del empleo reside en nuestro modelo productivo, especialmente en el excesivo peso alcanzado por el sector de la construcción y el consiguientemente elevado y volátil nivel de empleo de baja calidaD. Lo que hay que hacer para salir de la crisis no es reformar el mercado de trabajo sino cambiar el modelo productivo hacia sectores que generan empleo de más calidad y más estable, al tiempo que se mejora la educación y la formación de los trabajadores para hacer viable este nuevo modelo"
Este argumento es una variante del anterior. Sostiene que las diferencias entre la caída del empleo y el aumento del paro en España y en el promedio de la UE no obedecen a las mayores distorsiones de nuestro mercado de trabajo sino al mucho mayor peso que tiene el sector de la construcción residencial en nuestro país respecto al promedio de la UE.
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