
Para tener poco menos de tres años de vida, la Comisión Nacional de Competencia ha hecho mucho ruido en el mundo empresarial. La unión del Tribunal de Defensa de la Competencia y el Servicio Nacional de Competencia ha amonestado severamente a compañías de telecomunicaciones, petroleras, eléctricas, sociedades de gestión de derechos como la SGAE, fabricantes de geles o autonomías en pos de la sacrosanta libertad de mercado.
Al frente de la institución, Luis Berenguer (Alicante, 1946) lidera un equipo de 198 personas. Berenguer recibe a Actualidad Económica en la sede de la CNCen la céntrica calle Barquillo de Madrid, al lado de la Comisión Nacional de Energía, muy cerca del Banco de España y a tiro de piedra de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Todos los reguladores juntos.
Pregunta. ¿En qué momento nos encontramos en el ámbito de la competencia? ¿Qué reformas quedan por hacer?
Respuesta. Existe un gran debate sobre si en época de crisis se debe relajar la política de competencia. Desde la CNC estamos radicalmente en contra. Creemos que la evidencia empírica y la historia nos llevan a la conclusión de que aquellos países que optaron por el proteccionismo tardaron más en salir de la crisis que aquéllos que eligieron incrementar la competencia. ¿Es que porque estemos en crisis hay que permitir que los operadores dominantes abusen de sus clientes? Pienso que no. Es cierto que a veces el pago de una multa puede poner en aprietos a una empresa, pero ése no es un problema nuestro. Respecto al control de las concentraciones, lo que estamos intentando acelerar son los procesos para de compañías que no presentan problemas de competencia.
P. ¿Cómo puede afectar las dos grandes reformas que hay en marcha: el recorte del gasto público y la flexibilización laboral?
R. En materia laboral, no tenemos nada que decir pues no forma parte de nuestro ámbito de responsabilidad. En cambio, la reducción del gasto tiene dos aspectos que nos afectan. Es muy positivo que se reduzcan las ayudas públicas porque distorsiona el mercado libre. Por el lado negativo, nos recortan los medios a la CNC.
P. Estamos en pleno proceso de fusiones de cajas de ahorro. Podemos pasar de 45 entidades a 25. ¿Cómo le parece que se está desarrollando el proceso?
R. Cualquier tipo de concentración tiene que tener el control de la CNC. Tradicionalmente, mis objeciones a las fusiones interregionales no van por la competencia, sino porque se perpetúa un modelo con fuerte presencia política. El mercado financiero español es razonablemente competitivo, por lo que todavía no hemos encontrado problemas.
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"Mis reticencias sobre las cajas de ahorro no son de competencia, sino porque se perpetúa la politizaciÓn”
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"la legislaciÓn comercial de las autonomÍas es un lunar en la liberalizaciÓn de los servicios”