
El pasado 18 de abril, el Partido Popular puso en marcha en Leganés su campaña contra la subida del IVA. El día era lluvioso y desapacible, pero eso no arredró a miles de madrileños, que siguieron el acto paraguas en mano y aullaron enfervorizados cuando Esperanza Aguirre anunció: "¡Nos rebelamos contra esta medida!" Y repitió silabeando, con ese desgarro de chulapona tan suyo: "¡Nos-re-be-la-mos!".
[...] Agobiado por el deterioro de las cuentas públicas, que entre 2007 y 2009 han pasado de un superávit del 2,2% del PIB a un déficit del 11,2%, el Gobierno ha anunciado que incrementará en julio dos puntos el tipo general del IVA (del 16% al 18%) y uno el reducido (hasta el 8%). Su intención es recaudar más de 5.000 millones de euros este año y otros 6.500 el que viene.
Ante el aluvión de críticas, la vicepresidenta Elena Salgado se ha apresurado a recordar que el Observatorio Económico de FAES (la "piscifactoría ideológica del PP", como la llama El País) sugirió en febrero de 2009 una subida del IVA para combatir "el desempleo masivo". Los números que maneja sobre el impacto de la medida tampoco coinciden con los del PP. Cristina Moreno, portavoz del PSOE de Valencia, recordaba hace unas semanas que "las grandes empresas ya han dicho que no repercutirán la subida" y que, en cualquier caso, su coste no rebasará los 14 euros por cada 1.000 de ingresos. La regresividad que le reprocha la izquierda se ha suavizado, además, dejando intacto en el 4% el tipo superreducido, que afecta a los productos de primera necesidad.
Finalmente, el anuncio de la subida con una antelación de nueve meses inducirá a muchos ciudadanos a adelantar compras y funcionará como una medida de estímulo, trasladando demanda del futuro (cuando la economía estará en mejores condiciones) al presente (en que abundan los recursos ociosos).
[...] Es una generalización abusiva decir que “las grandes empresas no repercutirán la subida”. La situación es, como poco, confusa. Carrefour, Mercadona y Dinosol han anunciado efectivamente que la trasladarán a márgenes, pero Carrefour ya ha matizado que en algunos artículos le será imposible, porque el beneficio es mínimo, y Mercadona ha supeditado la medida a lograr “ahorros en los procesos”. En cuanto a Dinosol, su situación es especial, porque hace el 50% de su facturación en Canarias, donde no hay IVA. En el resto del Estado, su intención es absorber la subida… siempre que los demás lo hagan (ver entrevista). ¿Y qué harán los demás?
“Quien sea capaz de ajustar sus costes, podrá minimizar el impacto en el precio final, pero no será fácil”, explica José María Bonmatí, director general de AECOC, la Asociación de Fabricantes y Distribuidores que agrupa a más de 24.500 empresas. “El margen sobre ventas ha caído mucho y anda más cerca del 1% que del 2%, que era donde estaba en 2007 y 2008”.
“No hay más remedio que trasladar el incremento del IVA al consumidor”, reitera Andreas von der Gathen, socio de Simon-Kucher & Partners. “La opción contraria implicaría importantes pérdidas”. Von der Gathen calcula que el beneficio de las firmas de distribución podría caer entre el 10% (Inditex) y el 114% (El Árbol).
Multinacionales como Gallina Blanca, Danone o Procter & Gamble no piensan asumir la subida. Tampoco Unilever (”habrá que aplicarla”) ni Coca-Cola (”hay que repercutirla”). En FIAB, la patronal de la alimentación, dicen que no les queda fuelle para comerse dos puntos de IVA después de una cruenta guerra de precios. El transporte de mercancías por carretera bastante tiene con una caída del 30% del negocio y el aumento desbocado del gasóleo…
Lo más probable, en suma, es que acabe pagando Juan Español. ¿Y por cuánto le va a salir? El PSOE dice que sólo 14 euros por cada 1.000 de ingresos y el PP, que unos 250 euros. Pero, si se fijan, es una cifra similar presentada del modo más conveniente. Porque si se aplican esos 14 euros al salario medio español (unos 17.000 euros netos al año) salen… 238 euros.
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Carrefour, Mercadona y Dinosol han anunciado que trasladarán la subida a sus márgenes, aunque con matizaciones
la patronal de la alimentación dice que ya no queda fuelle para comerse dos puntos de iva después de una cruenta guerra de precios