El equipo de la miniserie Karabudjan trabajaba en un desierto colombiano cuando, para sorpresa de propios y extraños, cayó un chaparrón. El primero en cinco años. Como si del Rally Dakar de tratase, los camiones se quedaron atascados y hubo que dedicar un día de trabajo a rescatarlos del barro. El equipo de rodaje no sólo perdió tiempo sino que su productora, Vértice 360, también se dejó por el camino 25.000 euros.
No hace falta consultar estadísticas ni revisar cifras de audiencia para saber que la mayor parte de los españoles que hacen cola en el cine tienen predilección por las producciones estadounidenses. Es un conocimiento intuitivo y que convierte en una noticia de gran alcance cada ocasión en la que un film español se aupa a lo más alto de la taquilla.
Paradójicamente, en el sector audiovisual español existe otra certeza casi igual de asentada: cuando un telespectador español se tira en el sofá y pulsa el botón de encendido del mando a distancia para consumir los 226 minutos diarios que le corresponden estadísticamente prefiere el producto nacional. Y el celebérrimo prime-time, las horas clave que separan el grano televisivo de la paja, suele dedicarse a las películas de estreno, al balompié y a las series nacionales. ¿Pero hasta qué punto producir series es una actividad rentable y sostenible en el tiempo?
Saúl Ruiz, director general de Vértice 360, rezuma fe en el negocio. “España es un mercado atípico porque se potencia la ficción nacional, y las series más longevas son las españolas”. El directivo, que procede del mundo del capital riesgo, tiene calculados con precisión los márgenes que deben obtener sus productos: “El problema es pasar de la primera temporada. Entre decorados y preproducción cada serie emplea a entre 70 y 90 personas. Son como una mediana empresa en la que se juntan todos de golpe. En la primera temporada lo normal es perder dinero, con un margen negativo del 7%. En la segunda se asientan las dinámicas y se llega al punto de equilibrio. A partir de la tercera, el objetivo es llegar al 15%”.
Doctor Mateo es la joya de Vértice360, y ya se encuentra en su tercera temporada. Adaptación de la británica Doc Martin, se rueda en unos estudios de Antena 3 en Madrid y en localizaciones en el municipio asturiano de Lastres. Junto a Águila Roja (Globomedia) y Cuéntame (Ganga), forma parte del caviar de la producción patria, las series que cuestan más de 500.000 euros por capítulo.
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El espectador espAÑOL PREFIERE EL PRODUCTO NACIONAL ANTES QUE LAS SERIES EXTRANJERAS.
LA CLAVE PARA EL ÉXITO DE UNA SERIE EN ESPAÑA RADICA EN PASAR DE LA PRIMERA TEMPORADA. A PARTIR DE LA TERCERA, TODO SON BENEFICIOS.