Actualidad Economica
entrevista con sebastián Escarrer, vicepresidente ee Sol Meliá

"hay que abaratar la mano de obra
y ganar en flexibilidad"

Mayo 2010 - Marta G. Aller. Fotografías: Máximo García

De primaveral tiene muy poco este día de lluvia en Madrid. Imposible hacer la entrevista, como estaba previsto, en la terraza con una de las mejores vistas de la capital, en el Me de la Plaza de Santa Ana. Cuando se hospeda en esta joya de la cadena Sol Meliá, su vicepresidente Sebastián Escarrer elige la misma suite en la que se alojaba Manolete antes de cada corrida. El toro para el que ahora se prepara este mallorquín, hijo del fundador de la cadena, con 300 hoteles en 26 países, es la crisis más galopante del sector.

Escarrer, en la actualidad presidente del lobby turístico Exceltur, intenta mostrarse optimista siempre que se acuerda de que ése es el mensaje que quiere transmitir, pero no logra desprenderse de un gesto serio, que le acompaña durante toda la conversación. En realidad, son pocas las buenas noticias que le puedan arrancar una sonrisa sincera. Bueno, salvo tener al Mallorca en la Champions. Antes de empezar, Escarrer pide un té verde que luego no toca. Eso sí, de su Blackberry no se separa a lo largo de la hora que dura la entrevista. A lo mejor le están informando de los primeros problemas en el espacio aéreo europeo por la erupción del volcán islandés, una situación sin precedentes que se produce mientras hablamos. Era pronto para sospechar entonces la gravedad de las consecuencias, pues sólo entre el 15 y el 20 de abril, el sector calcula que esta crisis le podría haber generado una pérdida de 252 millones de euros en ingresos.

PREGUNTA. ¿Es esta lluvia de hoy un buen decorado para hablar del estado del turismo en España?
RESPUESTA: Hay claroscuros, sí. Igual que en la primavera, en la industria turística hay días boyantes de sol fantástico y tormentas de las que resguardarse. Pero en España, en los próximos años, va a haber mucho claroscuro.

P. ¿Se nos agotó el modelo de sol y playa?
R. No. No está agotado. Es un modelo de 50 años que tiene que evolucionar, igual que la demanda. El viajero de entonces no es el de ahora. Y también ha evolucionado la oferta en otros países. Hay nuevos destinos competidores con playas excepcionales y mucho más baratos. Frente a esto, ¿cuál es nuestra ventaja? El sol y playa sigue siendo el ancla que la mayoría de nuestros turistas extranjeros y nacionales buscan. Hay que fortalecerla. Pero tenemos que segmentar mejor nuestra oferta y dirigirnos al público que nos interesa. No el mochilero, sino el turista que está dispuesto a pagar más por una oferta complementaria de gastronomía, cultura y unas infraestructuras que nuestros competidores no tienen. En los últimos 15 años se han hecho bien muchas cosas, como la mejora de infraestructuras y la seguridad, que es lo que más valora el turista europeo, así como la inversión en turismo responsable.

P¿Qué errores se han cometido?
R. Empecemos por nosotros mismos, los empresarios. Hemos desperdiciado mucho tiempo antes de aunar esfuerzos. Ahora estamos las 30 principales empresas en Exceltur, pero tendríamos que haberlo hecho antes. Hemos tardado en darnos cuenta de que una empresa turística no depende de lo que haga una sola. Nuestra fábrica no es nuestro hotel, sino el destino turístico en su conjunto. Ahí radica nuestra productividad. También tenemos una gran responsabilidad en la sobreoferta que se ha generado. Ahora bien, la Administración Pública es la gran responsable de la situación en la que nos encontramos, porque nunca ha dado prioridad al sector turístico. El sector de automoción, simplemente porque afecta a grandes empresas cohesionadas, ha sabido reclamar un plan de rescate. Y en el sector turístico, del que dependen más de dos millones de empleos directos, mucho más que en el motor, al que se ha regado de ayudas, no ha ocurrido nada parecido. ¿Por qué no ha habido ninguna ayuda para el turismo? No son recursos financieros lo que estamos pidiendo, sino liderazgo y coordinación entre ministerios, que no la hay. Dependemos de múltiples departamentos sin coordinar: Medio Ambiente para las costas, Fomento para las infraestructuras, Cultura para los derechos de autor, Exteriores para los visados... Los rusos prefieren irse a Turquía y Croacia porque venir a España representa un follón para ellos...

P. ¿Agravan las autonomías este problema de descoordinación?
R. Ha dado en el clavo. Es un problema que afecta al turismo, a toda la economía y al conjunto del Estado español. Tenemos un sistema autonómico que ha sido imprescindible para España, pero que ya no nos podemos permitir. No es aceptable una duplicidad de recursos y de responsabilidades que a veces se multiplican por cuatro. En España es imprescindible hacer los ajustes que las empresas ya hemos hecho desde que empezó la crisis. Tiene que haber un Pacto de Estado de Turismo para coordinar las comunidades autónomas y así lo pedimos los empresarios en el último Consejo Español de Turismo. Parece que la iniciativa puede avanzar porque las autonomías han visto las orejas al lobo. La base de la solución es remar en la misma dirección.


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el vicepresidente de sol meliÁ cree que el Gobierno está descuidando a las grandes empresas, que falta coordinación entre administraciones y que las reformas son insuficientes

los empresarios hemos desperdiciado mucho tiempo antes de aunar esfuerzos. TambiÉn tenemos una gran responsabilidad en la sobreoferta que se ha generado

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