
Hasta ahora, los rendimientos de capital –generados por productos que van desde los depósitos, las cuentas corrientes y los bonos a los fondos y las acciones– tributaban al 18%. Sin embargo, a partir del próximo 1 de enero, esas mismas plusvalías pasan a pagar a Hacienda un 19% siempre que no superen los 6.000 euros. Eso sí, cada euro que sobrepase ese límite tributará al 21%.
Además, hay que recordar que ésta no es la única subida realizada recientemente. En 2007, las ganancias patrimoniales a corto plazo pagaban un 15%. Esto significa que en tan sólo tres años, la carga impositiva de la inversión ha aumentado, en determinados casos, más de un tercio. Ahí es nada.
Los expertos coinciden en que estas modificaciones impositivas van a tener su efecto tanto en el cierre del ejercicio 2009 como en la estrategia inversora de 2010. ¿Cuál? En principio, ganan los fondos frente a las acciones.El motivo es simple: cada vez que se liquida una acción hay que tributar, mientras que en los fondos se puede cambiar de uno a otro sin tener que pagar a Hacienda, adaptándose a los vaivenes del mercado.
Pero también hay que tomar decisiones más urgentes. “Si una persona tiene claro que va a necesitar el dinero invertido en el corto plazo, es mucho más eficiente que materialice las plusvalías antes del 31 de diciembre al 18% que pagar dentro de tres meses al 19% o al 21%”, explica Belén Alarcón, directora de Planificación Financiera de la firma de inversión Abante. Sin embargo, “si la inversión es a largo plazo, no merece la pena adelantar la retirada porque realmente la diferencia a pagar tras el cambio fiscal no resulta suficientemente elevada como para cambiar de estrategia”, añade Alarcón.
Corre que nos pilla hacienda. Hay empresas que sí que han decidido variar su estrategia animadas por Hacienda, adelantando el pago del dividendo para evitar más mordiscos que los estrictamente necesarios. Así lo ha hecho Repsol, que, en lugar de pagar en enero como estaba previsto, va a repartir dividendo (el de la polémica entre Brufau y Del Rivero, por otro lado) el 22 de diciembre. Desde la petrolera se ha explicado abiertamente que se ha tomado esta decisión para que los accionistas se beneficien de un tratamiento fiscal más favorable. Y no serán los únicos. Antes de fin de año, harán lo propio hasta 10 firmas, aunque para algunos como BME y Enagás suponga modificar su calendario de tesorería previsto.
Siguiendo una maniobra similar, algunas entidades financieras también han optado por realizar la liquidación de intereses de los depósitos por adelantado, con el fin de que los rendimientos tributen a un tipo inferior. Es el caso del Depósito Avanzado de Caja Mediterráneo.
Pero tampoco hay que obsesionarse. A juicio de Ángel Martínez Aldama, director general de Inverco, “la fiscalidad no siempre es el factor decisivo a la hora de invertir”. De hecho, según el observatorio de la patronal de las gestoras de inversión, la tributación es lo último que se analiza; tienen más peso factores como la rentabilidad, la liquidez y la seguridad del producto. POR beatriz amigot
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Los inversores ya tienen sobre la mesa la primera mala noticia de 2010: el tratamiento fiscal para el ahorro.
la inversión serÁ más duro, una novedad que hay que tener en cuenta. Pierden las acciones, ganan los bonos.