
El caldo de cultivo para que haya salidas a bolsa en 2010 está servido:el apetito por el riesgo ha crecido, las bolsas han subido y está entrando dinero en los fondos de renta variable. Además, los de capital riesgo no encuentran comprador para las empresas en las que quieren desinvertir, y la banca ha limitado la financiación. Todo ello provocará que regresen al parqué las OPV, una fórmula que le suele gustar al inversor particular. Sin embargo, el balance reciente no resulta muy alentador: de las OPV realizadas desde 2005, el inversor que acudió a la colocación sólo gana con Grifols y Técnicas Reunidas.
Todo apunta a que la próxima salida al mercado continuo será Amadeus, que fue excluida de cotización hace cuatro años por el capital riesgo. Otros candidatos son el fabricante de envases Mivisa, Telepizza y Panrico.
Donde se espera una mayor actividad es en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), que han estrenado Zinkia e Imaginarium en 2008. Los expertos creen que en 2010 podrían salir a cotizar al MAB entre 20 y 25 compañías. Si la economía no diera síntomas de recuperación, este número podría reducirse a entre 10 y 15. La empresa tipo de este mercado está valorada entre 40 y 400 millones de euros y saca a cotizar alrededor del 30% de su capital para garantizar su liquidez. ¿De qué sectores son las candidatas a cotizar en este mercado? “Hay interés por el sector salud en los temas relacionados con la infertilidad y el envejecimiento de la población, algunas renovables, como la energía termosolar, y la tecnología”, afirma Ignacio de la Torre, socio de la unidad de MAB de la firma de servicios financieros Arcano. “También por las compañías con exposición fuera de España y las que buscan capital para comprar compañías distressed [compañías en dificultades, para reflotarlas]”, añade de la Torre. Entre los candidatos que han manifestado su intención de salir al mercado se encuentran Gowex, empresa de servicios Wifi, y Cacaolat, marca de batidos del grupo Nueva Rumasa.
Ceder el paso a los cualificados. La mayoría de las compañías va a elegir como fórmula para salir a cotizar la oferta cualificada, lo que significa una inversión mínima de 50.000 euros. Esto es un handicap para que el pequeño inversor acuda a la OPV, pero una vez que empieza a cotizar la compañía esta inversión mínima desaparece. De esta forma, puede comprar títulos a través de su banco como cualquier otra acción. La única diferencia es que sólo cotizan dos veces al día: una por la mañana y otra por la tarde. De todos modos, algunos expertos recomiendan dejar a profesionales la inversión en estos valores, ya que el particular se mueve muchas veces por razones emocionales (invierte en la compañía porque conoce la marca, pero no sabe nada de sus números). En un futuro es posible que existan fondos de inversión especializados en el MAB.
Bolsa y Mercados Españoles (BME) ha solicitado al Ministerio de Economía y a las comunidades autónomas medidas fiscales para incentivar este mercado. Galicia ya las ha puesto en marcha, pagando parte de los costes de las empresas que quieran salir a cotizar al MAB. Cataluña, por su lado, ha aprobado una deducción del 20% en la cuota autonómica del IRPF sobre la cantidad invertida en empresas catalanas que coticen en el MAB
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Con la recuperación de los mercados y del apetito por el riesgo regresarÁn las ofertas pÚblicas de venta de acciones (OPV).
La mayor parte de la actividad se espera en el MAB, una bolsa para pymes en la que podrían debutar hasta 25 compaÑías.