Actualidad Economica
VIVIR

La crisis tambiÉn desmonta mitos

17/12/09 - María García Mayo

La crisis ha dado un vuelco a una infinidad de hábitos sociales. Ahora nos casamos menos que hace un par de años, se ha disparado el número de opositores, los jóvenes vuelven a las aulas... Sin embargo, existen otros acontecimientos que marcaron la época de bonanza económica y que, a pesar de la crudeza de la recesión, se resisten a dejarse arrastrar por el ciclo.

El fenómeno migratorio es un ejemplo de esto. Por un lado, a pesar de que el flujo de llegada ha menguado considerablemente, España sigue resultando un destino atractivo para muchos extranjeros. Por otro lado, el ejemplar proceso de integración de los años pasados no ha dado ni un paso atrás en los últimos meses. Los conflictos son apenas inexistentes. Incluso con tasas de paro del 18%, y de más del 27% entre los extranjeros.

¿ Y por qué siguen llegando? En primer lugar, entre enero y septiembre, se han inscrito 371.226 inmigrantes en los padrones municipales, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque el año pasado la cifra era un 53% mayor, si se analizan los datos de baja del registro (algo más de 300.000), el saldo de entrada aún es positivo: 54.353 personas. Es cierto que los datos del INE son previsiones, pero suponen un indicador fiable. Los expertos consultados creen que el fenómeno tiene varias causas.

En primer lugar, es cierto que los flujos de entrada y salida tienen una relación directa con la coyuntura económica, y que las noticias del deterioro del mercado laboral no tardan en llegar a los países de origen, pero el cambio de lugar de residencia es una decisión vital, que suele tomarse tiempo antes de emprender el viaje. Así que parte de estas llegadas se podrían explicar hace más de un año, cuando la coyuntura era mejor.

Y no sólo esto. “Un porcentaje alto de las llegadas que se están produciendo se deben a la reagrupación familiar, no a motivos laborales”, indica Rafael Puyol, experto en demografía y presidente de IE University. Esto explica la alta tasa de mayores de 65 años extranjeros (casi 200.000) y de niños. Además, la crisis no impide que muchos extranjeros puedan aspirar a una mayor calidad de vida en España que en su país de origen.

Los expertos señalan también que se van menos inmigrantes de lo que se estimaba inicialmente porque algunos están apurando a cobrar toda la prestación de desempleo. Otros, en cambio, antes de retornar han optado por buscar otra oportunidad en países con más empleo, como Italia. “Son sobre todo de Europa del Este y van a lugares donde tienen familia”, declara Puyol.

Lea el artículo completo en la revista...

La recesiÓn frena, pero no corta, el flujo de llegadas de extranjeros. tampoco incentiva los brotes xenÓfobos


54.000. Son los inmigrantes que en términos netos han llegado a España entre enero y septiembre, segÚn las previsiones del padrÓn del Instituto Nacional de Estadística


Otras webs del grupo Unidad Editorial