
El ministro de Fomento, José Blanco, lo repite como un mantra siempre que le preguntan: “Presentaremos a final de año el nuevo modelo aeroportuario”. Es decir, se modificará la estructura accionarial de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) para adaptarla a los nuevos tiempos. Este organismo público controla los 47 aeropuertos españoles. En 2008, facturó 3.241 millones de euros transportando más de 203 millones de pasajeros en 2,4 millones de operaciones.
El proceso arrancó en 2008, cuando el Consejo de Ministros aprobó las guías básicas del nuevo modelo de gestión aeroportuaria. Los tres puntos principales contemplaban que Aena se mantendría como una entidad pública empresarial estatal, separando la navegación aérea y la gestión aeroportuaria; se crearía una nueva sociedad estatal que daría cabida en su accionariado al capital privado en un 30%.
Además, otra intención del Gobierno era dar entrada a las Comunidades Autónomas en la gestión de “aquellos aeropuertos cuya gestión sea especialmente compleja, dados los niveles de volumen del tráfico en el conjunto aeroportuario”, según consta en las conclusiones del Consejo de Ministros. La medida hablaba de aeropuertos con más de 30 millones de viajeros anuales, condición que sólo cumplen Madrid y Barcelona.
Año y medio después, el modelo todavía no se ha presentado, pero han ido apareciendo matizaciones al que abren más dudas. La más significativa es la posibilidad de abrir el accionariado de todos los aeropuertos. No sólo afecta a Barajas y El Prat, como estaba previsto inicialmente.
Así, el resto de autonomías se podrían unir a Cataluña, la comunidad más activa en sus reivindicaciones. Históricamente, la gestión de los aeropuertos catalanes ha sido una reclamacion constante que ahora aparece con bríos renovados.
Los ojos están puestos en el Prat. El aeródromo de Barcelona, que representa el 6,2% del PIB catalán, acaba de estrenar una nueva terminal, la T-1, que ha supuesto una inversión de 3.000 millones de euros y que tiene una capacidad de 30 millones de viajeros, frente a los 35 millones de la T4 de Barajas. La Comunidad de Madrid también ha expresado su interés por participar en Barajas, pero el empeño no ha sido tan sonoro como en el caso catalán. Barajas representa el 10% del PIB madrileño.
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presionado por la generalitat, el ministerio de fomento ultima la reforma del gestor aeroportuario
de los 47 aeropuertos que gestiona aena, sÓLO cinco son rentables