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¿QuiÉN Quiere la cabeza de brufau?

03/12/09 - R.Nicolás / M. Ors / S. De la Riva

“Ésta es una inversión que se paga sola”, declaró Luis del Rivero, presidente de Sacyr, al anunciar el 16 de octubre de 2006 su entrada en Repsol, de la que es máximo accionista con un 20%. Efectivamente, el dividendo ha ido pagando los intereses del préstamo, pero la crisis ha abierto algunas grietas. Los beneficios de Repsol han caído y la relación entre Del Rivero y Brufau hace aguas. La Caixa, el segundo accionista de la petrolera (14%) y posible árbitro, esquiva como puede la situación.

Sacyr, que invirtió en la petrolera más de 6.525 millones de euros, necesita dinero para pagar sus deudas, que suman 11.798 millones. En Repsol, acumula unas minusvalías latentes a precios de mercado de 2.000 millones. La petrolera, por su parte, se aferra a un plan estratégico 2008-2012 que necesita fuertes inversiones, cerca de 30.000 millones de euros, y no quiere ni oír hablar de reducir el ritmo. “El asunto no es el dividendo. Se trata de un asalto al poder de Sacyr”, aseguran fuentes cercanas a la petrolera. Máximo accionista contra gestor. ¿Quién se llevará el gato al agua?

La situación en Sacyr es tensa. El pasado 11 de noviembre dimitía Marta Silva Lapuerta, secretaria del consejo de administración e íntima colaboradora del presidente Del Rivero. “La preparación de los consejos y su celebración se habían convertido en un infierno. Las peleas entre los máximos accionistas son constantes”, aseguran fuentes próximas a la constructora. El fuerte carácter de Del Rivero no facilita las cosas. Juan Abelló, que controla el 10%, y Demetrio Carceller, con el 6%, no están contentos con la gestión del presidente, pero éste controla el consejo a su antojo. Del Rivero cuenta con su participación (13,74%), y la de sus aliados José María Loureda (13,44%) y el consejero delegado de Sacyr, Manuel Manrique (8,65%). Además, mantiene buenas relaciones con el resto de accionistas.

Sacyr afronta vencimientos de deuda de 971 millones en 2010 y de 5.877 millones en 2011. Yno le quedan muchas balas en la recámara. La venta del 16% restante de Itinere sólo le aportaría 286 millones de euros. El año pasado puso en el mercado su filial de servicios Valoriza, pero no despertó interés. Otra posibilidad es vender inmuebles, pero el mercado no está para muchas alegrías. Todo ello en un momento en el que su área de construcción evoluciona más lentamente que la competencia, y el desarrollo de las últimas adjudicaciones estrella (el canal de Panamá y el puente del Estrecho de Mesina) ha suscitado recelos en el sector, donde se comenta el bajo precio de las ofertas y que será difícil que la constructora cumpla los plazos prometidos.

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sacyr invirtiÓ 6.525 millones de euros para comprar el 20% de repsol y quiere mandar en la petrolera

La Caixa, segundo mÁXIMO ACCIONISTA CON UN 14%, PREFIERE ESQUIVAR LA SITUACIÓN

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