
Ya no resulta novedoso que las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) muestren que en España hay más de cuatro millones de parados (concretamente 4.123.300 en el tercer trimestre). Los españoles sufren esta dramática situación desde comienzos de este año, pero ¿hasta cuándo la sombra del paro se va a mantener tan alargada? ¿La leve mejoría registrada en los meses de verano significa que ya se ve la luz al final del túnel?
Entre junio y septiembre, el número de desempleados cayó en 14.100 personas respecto al trimestre anterior, pero esta leve recuperación tiene matices. A juicio de Sara de la Rica, directora del Observatorio laboral de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), hay dos factores estacionales que explican este comportamiento: “Por un lado, la época estival suele ser buena para el empleo porque se crean muchos puestos de trabajo temporales en el sector turístico y, en general, en servicios. Por otro, en estos meses todavía se ha notado el efecto del plan de inversión del Gobierno en las corporaciones locales, que ha ayudado a que se destruyan menos puestos de trabajo”.
Aun así, Ángel Laborda, director de Coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), mantiene que si se desestacionalizan los datos (si se suprime el efecto calendario) “se ve que un trimestre más se sigue destruyendo empleo, concretamente unos 133.500 puestos, aunque a un ritmo menor que en periodos anteriores”.
Lo más sorprendente para los economistas ha sido la estabilización de la tasa de paro, que este trimestre se ha situado en el 17,93%, tan sólo una centésima por encima del trimestre anterior y por debajo de lo esperado (18,6% preveía Reuters). Los expertos coinciden que esta moderación se explica porque, aunque el empleo ha caído, la población activa lo ha hecho en mayor proporción. Exactamente, 88.900 personas salieron del mercado laboral ante su incapacidad para ocuparse y dejaron de computar como población activa y como parados. Para Laborda, a este perfil responden “los extranjeros que no encuentran trabajo y están volviendo a sus países, sobre todo los inmigrantes de Europa del Este, y también los jóvenes españoles que están alargando o retomando sus estudios para retrasar su entrada en el mercado laboral”.
Los expertos coinciden en que, lejos de estar cerca de una recuperación, las peores cifras laborales están por llegar. Entre el último trimestre de este año y el primero de 2009 podría alcanzarse una tasa de paro del 20%, lo que supondría 4,5 millones de desempleados. Ahora bien, el dato más nefasto es que el problema no se pasa en unos meses, sino que va para largo. ¿Hasta cuándo? Y, más aún, ¿por qué?
Lea el artículo completo en la revista...
Se prevÉ que a finales de 2010 acabe la destrucciÓn de empleo, pero se tardarÁ una dÉcada en volver a los niveles de ocupaciÓn de 2007
Entre el Último trimestre de este aÑo y el primero de 2010 se alcanzarÁ una tasa de paro del 20%