
Si la evolución del precio de algunos metales mantiene la tendencia de los últimos meses no sería de extrañar que los campeones de los próximos Juegos Olímpicos de Londres en 2012 se disputen la medalla de oro y la de ¡cobre! Los primeros síntomas de recuperación económica, la demanda por parte de China y las compras especulativas están disparando el precio de ambos metales, los favoritos de los analistas.
El precio del oro asciende pese a que no se dan las circunstancias ideales para ello. Normalmente los inversores lo utilizan como refugio en momentos de incertidumbre o de crisis (económicas o políticas), y su precio suele evolucionar en sentido contrario al de las bolsas. Ocurrió el año pasado. Sin embargo, pese a la aparición de los brotes verdes en la economía y las bolsas alcistas, el metal amarillo ha recuperado los 1.000 dólares por onza por primera vez desde hace seis meses.
Los expertos atribuyen el rebote a la debilidad del dólar y a la amenaza de un repunte de la inflación, como consecuencia de unos tipos de interés en mínimos históricos y los planes de estímulo de gobiernos y bancos centrales. Además, “los bancos centrales, después de 20 años, vuelven a ser compradores netos de oro. Prefieren tener el metal físicamente a prestar dinero a los tipos actuales. Así diversifican sus reservas”, explica Juan Ramón Caridad, socio del grupo financiero Atlas Capital.
Entre los metales básicos las mejores expectativas corresponden al cobre, usado en electricidad y construcción. Para Goldman Sachs, la demanda por parte de los mercados emergentes, y en particular la de China (primer consumidor mundial de metales industriales), crecerá por encima del 10% este año. El banco de inversión estadounidense sitúa el precio del cobre a finales de 2010 en 7.650 dólares por tonelada, lo que da al metal un potencial alcista superior al 30% desde los niveles actuales.
Sin embargo, desde Barclays Capital advierten de que, pese a la buena evolución del precio del cobre (prácticamente se ha duplicado en lo que va de año), todavía hay “un alto grado de escepticismo sobre la fortaleza de la demanda de los países de la OCDE durante la segunda mitad del año, por lo que muchos inversores están optando por esperar”.
Lea el reportaje completo en la revista
los analistas atribuyen la subida del oro a la debilidad del dÓlar y la amenaza de un repunte de la inflaciÓn
los expertos
discrepan sobre
la conveniencia
de invertir
directamente en
productoras