
Cuando Calderón de la Barca, en pleno Siglo de Oro español, estrenó Casa con dos puertas mala es de guardar no imaginaba lo que la ciencia y la técnica iban a aportar a la seguridad, el control y las comunicaciones de una vivienda.
La tecnología no sólo ha puesto a disposición de los hogares los más sofisticados sistemas de alarma, entre otras cosas, sino que permite activarlos y controlarlos a distancia.
“El Hogar Digital (HD) ya existe”, afirman en el sector tecnológico. Hoy es posible tener un piso totalmente automatizado, con control remoto de sus equipos, alarmas técnicas (incendio, fallos eléctricos, de línea telefónica, etc.), funciones de climatización, control de suministro de agua, gas, y electricidad; conexión permanente a internet y servicios por banda ancha como red telefónica, telefonía sobre IP, televisión, red local de datos, routers, etc.
“Todo pensado para resolver problemas y facilitar la vida a los ciudadanos sobre una misma plataforma”, explica el ingeniero de telecomunicaciones Luis García. IPdomo, por ejemplo, es un sistema de HD que integra en una única red IP la domótica (control de luces, electrodomésticos, persianas, riego...), la seguridad (alarmas técnicas y de presencia, cámaras IP), las comunicaciones (videoportero domótico, control por SMS e internet) y los sistemas multimedia (audio y vídeo). Pero son pocos los que lo disfrutan.
Valor y precio. No es el precio lo que frena el avance del hogar digital. De hecho, incorporar a un edificio las infraestructuras y canalizaciones necesarias para ser calificado de digital no incrementa más de un 3% el precio de la vivienda, según los estudios de la patronal tecnológica Asimelec. “Y es previsible que, a medida que el concepto de HD se vaya generalizando, su coste esté por debajo del 1%”, señala su director general, José Pérez.
Los principales frenos son la falta de integración entre todas las tecnologías y los sectores implicados y la inadaptación del Código Técnico de Edificación a los avances y mejoras técnicas. Se trata de una barrera legal. La legislación desarrollada a partir del Real Decreto Ley 1/1998, sobre las Infraestructuras Comunes para el acceso a los servicios de Telecomunicación (ICT), obliga a que los nuevos edificios de viviendas dispongan de los sistemas y redes necesarios para el acceso a los servicios básicos (radio y televisión terrestre y por satélite, telefonía y telecomunicaciones de banda ancha). Se aplica, pero se ha quedado obsoleta frente a los avances de la tecnología.
Para cerrar esa brecha, el Ministerio de Industria trabaja en un anexo técnico que revisa la ICT, bastante avanzado. El nuevo Reglamento de las Infraestructuras de Acceso Ultrarrápidas, que sustituirá la normativa existente, contendrá un anexo sobre hogar digital que fijará los mínimos exigidos para las nuevas construcciones. “España es pionera en este tema en Europa. Aportamos la convergencia de los agentes implicados, de los arquitectos e ingenieros a los fabricantes de equipos y los promotores inmobiliarios, en una plataforma común”, explica Pérez.
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la crisis inmobiliaria FRENA la aplicaciÓn de la tecnología a las viviendas, Pero espaÑa ultima normas que agilizarÁn el proceso
Una vez se apruebe el nuevo reglamento,
el Hogar Digital no tendrÁ marcha atrÁs.
serÁ una ventaja competitiva para
constructores y promotores