
Cruel paradoja. A pesar de que ya se están viviendo los primeros apagones de la televisión analógica y es un momento delicado e importante en la transición a la televisión digital terrestre (TDT), son malos tiempos para comprarse un sintonizador. De hecho, buena parte de los 18 millones de dispositivos que se han vendido ya en España están obsoletos y podrán ir pronto al trastero, a la tele de la cocina o al punto limpio más cercano.
Al menos ése es el caso para muchos de los espectadores que quieran ver la nueva TDT de pago y, más concretamente, el canal GolTV, la apuesta de la productora Mediapro para captar al máximo número posible de aficionados al balompié. Evidentemente, esto no afecta a aquellos usuarios que ya disponen de televisión de pago a través de plataformas como Digital Plus, Ono, Imagenio, Jazztelia u Orange TV. Todas ellas tienen acuerdos para incluir GolTV en sus parrillas en el futuro, o están abiertas a tenerlos, y ninguna necesita utilizar la TDT como intermediador. Sin embargo, la penetración en España de la TV de pago es aún muy pequeña, por debajo del 25% de los hogares, de manera que el mercado potencial para servicios económicos y relacionados con el fútbol es enorme.
Si el Gobierno da luz verde a esta nueva modalidad, lo que podría producirse en las próximas semanas, y los consumidores quieren contar con el fútbol de la productora de Jaume Roures, tendrán que adquirir, por menos de 20 euros, una tarjeta especial en tiendas de electrónica, para después introducirla en sus sintonizadores.
El problema es que los dispositivos que se venden en España no llevan incorporado un lector de tarjetas compatible. De entre todos los sintonizadores analizados por esta revista en tres importantes distribuidores de electrónica, ninguno contaba con la ranura apropiada, el llamado common interface donde se alojan las tarjetas. Pero la industria está preparada para el cambio de modelo, que vendrá bien en estos tiempos de crisis, y este verano las tiendas vivirán una revolución.
“Lo tienen todo atado y bien atado, ya nos han estado explicando cómo van a ser los nuevos sintonizadores”, explica un dependiente de Media Markt. Preguntado sobre si merecía la pena comprar uno de los que están en los expositores, por entre 30 y más de 100 euros, la respuesta es tan escueta como sarcástica: “Yo no soy tonto”.
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QUIENES QUIERAN TV DE PAGO DEBERÁN COMPRAR UN NUEVO SINTONIZADOR O TENER UN TELEVISOR DE ÚLTIMA GENERACIÓN
la penetraciÓN DE TV DE PAGO EN ESPAÑA ES INFERIOR AL 25%, DE MANERA QUE EL MERCADO PARA LOS NUEVOS SERVICIOS ES MUY GRANDE