
Hay frases que nacen con vocación de convertirse en históricas. “La política de Estados Unidos hacia Cuba no ha funcionado en cincuenta años”, ha dicho Barack Obama. “Ofrecemos a Cuba un nuevo comienzo en nuestras relaciones”. Desde que se instaló en la Casa Blanca, Obama ha traído nuevos aires a la política exterior norteamericana. Abrazó el multilateralismo en su gira europea, emitió un mensaje televisado de concordia en Irán, ha prometido su colaboración en la lucha contra el cambio climático... Y ahora Cuba.
Durante ocho años, George W. Bush sólo levantó el palo. Obama, undécimo presidente estadounidense que se enfrenta a la cuestión cubana (el primero fue Dwight Eisenhower), ofrece la zanahoria. Washington ha suavizado las restricciones que encorsetaban los viajes y el envío de remesas de los cubanoestadounidenses a la isla.
El proceso que ahora se abre promete ser muy gradual y, por tanto, muy largo. De una y otra parte se tendrían que ir dando pasos (lo que no está garantizado) que condujeran al restablecimiento de unas relaciones bilaterales entre vecinos y que, en paralelo (y mucho más importante), sentaran las bases de un mayor aperturismo del régimen que dirigen los hermanos Castro.
“Es una partida de ajedrez. El resultado no sólo depende de lo que haga Estados Unidos, también de la respuesta del Gobierno cubano”, explica Carlos Malamud, investigador principal para Latinoamérica del Real Instituto Elcano. “Ahora toca mover ficha a los Castro”, sentencia. Y pocos confían en que se produzca en breve ese movimiento, y que sea de calado, pese a que La Habana se ha mostrado de antemano proclive al diálogo.
En el previsible juego de gestos que ahora arranca muchos analistas auguran que una primera señal de los Castro puede pasar por recortar la tasa del 20% que La Habana retiene de las remesas de los cubanoestadounidenses. “Sería un paso en la dirección correcta, pero claramente insuficiente”, indica Malamud. Desde la Casa Blanca se han apresurado a señalar a los hermanos Castro las medidas que se esperan de ellos: “Pueden liberar a presos políticos” o “hacer más por la libertad de prensa”.
Lea el reportaje completo en la revista.
hace dos aÑos, raÚl castro anunciÓ reformas de apertura de la economÍa. no se ha movido prÁcticamente nada. ¿CÓmo esperar pues cambios polÍticos de calado ahora?
"Es una partida de ajedrez el resultado no depende sÓlo de lo que haga eeuu, tambiÉn de cÓmo responda cuba. ahora toca mover ficha a los castro", dice un experto
si estamos en los albores de un giro histÓrico lo veremos no en los prÓximos meses, sino en los prÓximos aÑos.