
PREGUNTA. ¿Cómo ve la situación económica de España?
RESPUESTA. Tenemos, sobre todo, dos problemas. Por un lado, la crisis financiera y la consecuente restricción del crédito. Pero, aunque todavía nos quedan algunos episodios de incertidumbre, la mayor parte del ajuste ya se ha hecho. Eso nos hace ser moderadamente optimistas para el año que viene. Por otro lado, está el problema del desempleo, de los dos, el más importante. En este terreno, tenemos todavía mucho que hacer para reinventarnos. Todos los puestos de trabajo que se han destruido en el sector de la construcción deben recolocarse en otros sectores.
P. ¿Se está haciendo lo suficiente para frenar la sangría de desempleos?
R. Se está haciendo lo que jamás en la historia de España se ha hecho. Se están adoptando medidas excepcionales y se está inyectando gasto público en unas cantidades importantísimas para sostener la demanda y el empleo. Pese a la mala situación que coyunturalmente atraviesan las finanzas públicas, se ha mantenido la inversión en infraestructuras, que estaba en un nivel históricamente alto. La inversión restante se ha aumentado en 3.000 millones de euros, se han destinado 8.000 millones a los ayuntamientos para que inviertan... Todas estas medidas tienen un efecto importante, aunque paliativo, porque no pueden compensar enteramente la caída de la actividad. Por el lado de los impuestos, también se han reducido, sobre todo para las familias y las empresas con más dificultades. Además, se ha tratado de compensar la caída de liquidez con las líneas de crédito del ICO.
P. ¿Cuándo veremos la luz?
R. Yo veo una salida en dos fases. Una primera para la crisis financiera que posiblemente se inicie a final de año. No falta mucho para que mejore la situación de los mercados, porque además llevamos mucho tiempo; el problema viene de agosto de 2007. Sin embargo, la superación de nuestra crisis interna y el desempleo nos va a costar más. Habrá que esperar a que a lo largo del año que viene toquemos fondo y a partir de ahí podamos remontar la situación. Pero, para que esto sea posible, tiene que desaparecer el pesimismo. Es fundamental que recuperemos la confianza. No la confianza en que todo va a ser fácil, pero sí en que, a pesar de que 2009 va a ser un año malo y de que en 2010 habrá dificultades, saldremos adelante. Recesiones las ha habido siempre, aunque se nos había olvidado porque llevábamos 13 ó 14 años sin problemas significativos. En el 93 hubo una crisis seria y se arregló y en los 80, otra. Son duras, pero se sale.
P. En estos momentos, las previsiones oficiales de déficit público para 2009 son del 5,8%. Con esta tasa, ¿qué margen le queda al Gobierno para afrontar un año que se presenta muy duro?
R. Cuando se habla de margen hay trampa. Margen para seguir adoptando medidas de política económica claro que hay, pero margen para gastar más creo que no hay ninguno. Esa previsión de déficit ya es muy abultada. Es evidente que si hay que gastar más para atender a los parados habrá que hacerlo y el dinero tendrá que salir de todo lo demás. En inversión productiva, porque crea empleo y porque es la apuesta para que España siga creciendo cuando salgamos de ésta, haremos todo lo posible por mantener el nivel. Pero, más allá de esos dos capítulos, habrá que ajustarse el cinturón. Ya lo hemos hecho y, si la situación lo requiere, lo volveremos a hacer.
P. ¿De dónde se puede recortar?
R. Hace unas semanas, se recortó el gasto en 1.500 millones de euros. Se trata de mirar con lupa el detalle. Es un ejercicio duro porque exige priorizar, aplazar determinados proyectos y apretar a los gestores, pero hay un cierto margen. Los principales candidatos para los recortes son los gastos corrientes que engloban los viajes, las dietas, los transportes, la electricidad y la gasolina, entre otros, así como algunas transferencias que se hacen a otras administraciones que no necesariamente van ligadas a la creación de empleo. Por ejemplo, es razonable no renovar los ordenadores este año a la misma velocidad que en ejercicios anteriores a cambio de seguir gastando en otras cosas más cruciales. Además, el sector público es el Estado, pero también las comunidades autónomas y las entidades locales. Por eso, es fundamental que todas las administraciones públicas se pongan las pilas y hagan esfuerzos similares, porque por cada euro que gastamos nosotros el resto de las administraciones gasta dos y medio y el esfuerzo tiene que ser proporcional.
Lea el artículo completo en la revista...
ocaÑa defiende que todavÍa hay margen para ajustarse el cinturÓn en los gastos corrientes y en algunas transferencias al resto de administraciones
“recesiones las
ha habido siempre,
aunque se nos habÍa
olvidado porque
llevÁbamos 13 aÑos
sin problemas
significativos.
son duras pero
se sale”
“El Único debate
que deberÍa haber
es si la polÍtica
econÓmica que
desarrollamos es
la correcta y no
esas tonterÍas de
si estamos o no
cansados”