
A página web Market Watch, del mismo editor del diario estadounidense The Wall Street Journal, se aventuró hace unos días a anticipar varios titulares que podrían indicar el comienzo del fin de la crisis. La quiebra del gigante automovilístico General Motors y que el precio de la onza de oro alcance los 2.000 dólares (ahora ronda los 920) son algunas de las noticias que anunciarían que la economía mundial ya ha tocado fondo.
Sin embargo, hay quien cree que para superar el punto de inflexión no habrá que esperar a que se produzcan esos funestos acontecimientos. Ni a otros: más de un analista asegura que ya hemos cambiado de tendencia. ¿En qué se apoyan? “Algunos indicadores muy significativos comienzan a rebotar: el índice báltico, la confianza empresarial belga y la alemana, por ejemplo”, afirma César Molinas, fundador de la consultora Multa Paucis y ex director de Análisis Económico de la CNMV.
El Índice Báltico Seco (BDI, en inglés) mide la evolución del precio del transporte por mar de las materias primas más importantes (mineral de hierro, trigo, algodón...) y se considera uno de los mejores barómetros económicos: su oscilación varía con la actividad global (depende del crédito, de la demanda de materias primas y de la preparación de la producción) y no tiene carácter especulativo.
El índice, que en el segundo semestre de 2008 pasó de los 11.000 puntos a situarse por debajo de los 700, ha superado en las últimas semanas los 2.200 puntos. “Es una señal de que el comercio mundial se está reanimando”, dice Juan Ignacio Crespo, director europeo de Thomson Reuters.
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el Índice bÁltico, que mide el comercio marÍtimo y sirve de indicador de la economía global, podría mostrar el final de la recesiÓn