
¿Capital de Islandia?... No tiene. No es que Reykjavik haya desaparecido, pero capital, lo que se dice capital, no le queda otro a la isla que una ristra de números rojos. Su economía se ha hundido. Su moneda se devaluó más de un 50% en 2008, su déficit público supuso un 23% del PIB y el baluarte de su economía, el sistema financiero, entró en colapso a finales del año pasado.
Esta combinación perversa llevó el país a la quiebra, que tuvo que ser rescatado por el FMI el pasado noviembre. En los últimos 30 años ningún país desarrollado había necesitado el respaldo de este organismo. Lejos de ser una mera anécdota, el caso de Islandia ha puesto sobre la mesa algo impensable hasta ahora: los Estados también pueden quebrar. Pero, ¿cómo se llega a ese punto?
Según los expertos, el proceso de quiebra de un país es, en el fondo, similar al que puede llevar a una empresa a la suspensión de pagos: el Estado incurre en un alto endeudamiento y la riqueza que genera no es suficiente para hacer frente a sus obligaciones de pago.
Endeudamiento. Si a esto se añade un endeudamiento en moneda extranjera y la devaluación de la propia divisa, la deuda se encarece y se complica aún más cumplir con los acreedores. Y si estas complicaciones emergen en medio de una crisis de liquidez mundial, que dificulta la renegociación de la deuda, el desastre está servido.
Todos estos ingredientes son los que han encendido las alarmas en Europa Central y del Este. Según JPMorgan, la deuda de los países ex comunistas en moneda extranjera, sobre todo euros y francos suizos, asciende a 1.500 billones de dólares. El banco suizo UBS estima que sólo este año Europa del Este tiene que reembolsar a los bancos occidentales unos 400.000 millones de dólares.
Al mismo tiempo que sus monedas flaquean (por ejemplo, la grivna ucraniana se ha depreciado respecto al euro más de un 37% en lo que va de año y el zloty polaco más de un 22%), el impacto ya ha llegado a la economía real y se prevé que esta región, después de una década de alto crecimiento, entre en recesión este ejercicio.
Lea el artículo completo en la revista...
El fuerte endeudamiento en moneda extranjera estÁ llevando a la deriva a países como HungrÍa, letonia y Ucrania
68% Del PIB austriaco. Es a lo que equivalen los préstamos de 300.000
millones de
dÓlares que los bancos del país alpino
dieron en crÉditos a los paÍses del Este. Ahora no estÁ claro que los puedan devolver