Decidir

Dar la vuelta a la tortilla (francesa)

07/02/08 - Texto: María García Mayo / Pablo Matínez Gadea

Los libros de historia que se estudian en los colegios explican que 1808 fue el año del levantamiento popular contra Napoleón. También el de la honrosa victoria en la batalla de Bailén contra las tropas francesas. Y, aunque dos siglos después se siga celebrando la hazaña, muchas cosas han cambiado desde entonces. Ahora, el propio presidente del Gobierno ha propuesto a los españoles la meta de asemejarse al país galo, al menos en algunas de sus cifras macroeconómicas. “Podemos superar a Francia en renta per cápita en 2013”, declaraba hace unos días José Luis Rodríguez Zapatero. Más allá de rencillas históricas, ¿es un reto asumible en este momento?

Lo cierto es que la bonanza económica de España ha hecho que recorte mucho terreno respecto a las potencias europeas en los últimos tiempos. Recientemente, la oficina de estadística de la Unión Europea, Eurostat, declaraba (con polémica, eso sí) que España había superado a Italia en el ránking de Producto Interior Bruto (PIB) según paridad de poder de compra, un indicador que mide el poder adquisitivo real teniendo el cuenta el nivel de precios de cada país. Y no sólo eso. Los datos de Eurostat también muestran que la economía española ha reducido la brecha con Francia en 15,6 puntos entre 1997 y 2006. Ese año, España registró un nivel de 105,2 puntos (siendo 100 el nivel medio de la UE) y Francia 111,1 puntos.

“Si las economías crecieran al mismo ritmo que los últimos años, alcanzaríamos el objetivo en 2010 y se podría decir, incluso, que Zapatero ha sido prudente”, indica Ángel Laborda, jefe de Coyuntura de la Fundación de Cajas de Ahorros. Pero es una reflexión precipitada. “Es evidente que es muy difícil que ambos países mantengan el mismo ritmo de crecimiento [España cercano al 4% y Francia al 2%]”, añade.


Lea el artículo completo en la revista

Zapatero se ha propuesto alcanzar la renta per cápita de Francia en 2013. ¿Es posible?

Si las dos economías siguieran la tónica de los últimos años, el reto se cumpliría en 2010, pero la ralentización afectará mucho más a España que al vecino galo