Decidir

La Mutua cambia de conductor

31/01/08 - Texto: P.Drake

El sector de seguros se ha quedado sin el primer espada más revolucionario, ambicioso y deslenguado de un sector poco proclive a albergar grandes escándalos y en el que abundan los directivos discretos y poco mediáticos.
José María Ramírez Pomatta ha abandonado la presidencia de Mutua Madrileña aquejado por una enfermedad que le afecta desde hace años.
Aunque en un principio la aseguradora prefirió nombrar a un presidente provisional, el pasado 23 de enero, ante la confirmación de que Pomatta no podría continuar en el cargo, el consejo de administración de la empresa designó por unanimidad a un nuevo presidente. El elegido es Ignacio Garralda, un hombre de la casa, quien hasta entonces ocupaba el puesto de vicepresidente segundo.
Garralda, consejero de la aseguradora desde 2002 y vicepresidente desde 2005, tiene un perfil más financiero que el artífice de la revolución de Mutua Madrileña.
Este abogado de 56 años de edad ha sido agente de cambio y bolsa, presidente de Bancoval y uno de los fundadores de AB Asesores, una gestora que en 1984 se adelantó a la estructura que cuatro años más tarde consagraría la Ley del Mercado de Valores. La sociedad fue adquirida por Morgan Stanley en 1999. Pomatta siempre había trabajado en despachos de abogados antes de dirigir la mutua.
Pero la principal diferencia entre los dos no tiene nada que ver con su especialización empresarial, sino con su personalidad.



 

Lea el artículo completo en la revista

Ramírez Pomatta, el ejecutivo que revolucionó la compañía, deja la presidencia por enfermedad
LSu sustituto es Ignacio Garralda, un hombre de la casa, quien tiene la ardua tarea de que la empresa no añore a un directivo con una personalidad irrrepetible