Ser leonés es de las pocas cosas que tiene en común José María Fidalgo, secretario general del sindicato Comisiones Obreras, con el presidente del Gobierno. Al menos eso parece, a juzgar por la retahíla de desacuerdos que el dirigente del mayor sindicato del país dedica a la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero al evaluar la legislatura que termina. Ni los famosos cheques-bebé de 2.500 euros por hijo, ni la política de inmigración o lo que Fidalgo llama ”parches” en materia de vivienda se libran de los dardos críticos de este sindicalista que, si presume de algo, es de su independencia.
España saca malas notas en productividad. ¿Cuáles
son las medidas que se deberían tomar para solucionar este asunto?
Nuestro país ha tenido un periodo de crecimiento largo,
pero no se han resuelto los problemas más importantes: la competitividad
de la economía, la calidad del empleo y la cohesión social.
Dejar correr el ciclo no es suficiente.
¿Ha habido entonces una mala gestión de la expansión?
Se ha fomentado como aparato productivo el sector de la construcción
residencial y de los servicios de bajo valor. Así que, aunque
han crecido la economía y el empleo, los puestos de trabajo que
se han creado son de mala calidad. Esto ni refuerza la competitividad
ni la calidad del empleo. Es una economía que crece para satisfacer
la demanda interna. Hay que emprender una reconstrucción del
ciclo económico para dar más peso los sectores productivos
que exportan y que generan más valor añadido. Si no, seguirá
habiendo problemas de calidad del empleo.
Hace más de seis meses, CCOO publicó un informe
advirtiendo al Gobierno del cambio de ciclo. ¿Crónica
de una crisis anunciada?
Se ha descansado mucho en la bondad del ciclo. Llegan las horas de tomar
decisiones y ha coincidido con época de elecciones, justo en
el momento en que los políticos empiezan a hacer subastas para
ver quién es el que más baja los impuestos o sube más
las pensiones mínimas. Luego las cuentas no cuadran. Hay que
hacer políticas económicas más profundas para que
la gente de a pie se beneficie del ciclo económico, porque estos
años el dinero se ha ido a los sectores de producción
donde era fácil ganar dinero. En el enfriamiento del ciclo va
a haber muchas víctimas. Mucha gente se va a ir al paro si se
contrae el consumo. Y lo peor es que muchos de ellos no van a tener
protección: son inmigrantes o personas que han cogido un empleo
de cualquier manera y sin derechos. Por eso ahora hay que ampliar la
red de protección a esas personas. Ahora que los vectores que
más han tirado de la economía empiezan a flaquear es momento
de recordar que hay que apostar por otro tipo de crecimiento.
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