Decidir

La jubilación que viene

3/1/08 - Texto: Marta García Aller

Que veinte años no es nada lo decía Gardel. Que 65 tampoco, lo piensa el Gobierno. Y de ello quiere convencer a quienes estén pensando en jubilarse, para que continúen trabajando unos años más. Los que acepten el reto serán recompensados. A partir del 1 de enero, con la entrada en vigor de la Ley de Reforma de la Seguridad Social, se incentivará a los trabajadores que voluntariamente prolonguen su vida laboral más allá de los 65 años, incrementándoles la pensión un 2% por cada año cotizado de más. Este porcentaje sube al 3% si el trabajador ha cotizado 40 o más años. Así que las pensiones de estos trabajadores podrían mejorar hasta un 15% si no se jubilan hasta los 70.
Cada uno tendrá que hacer sus cuentas para saber si le compensa retrasar unos años más el retiro a la casa de la playa. A quien seguro le va a salir rentable la jugada es al Estado. Pues aunque el Gobierno presume de acabar el año con un superávit de 13.000 millones de euros en la Seguridad Social, la propia necesidad de hacer reformas confirma que no es oro todo lo que reluce en el fondo de reserva.

Si la tendencia al envejecimiento de la población continúa, es previsible que dentro de 20 años los ingresos no cubran el coste de las prestaciones sociales. La generación que puede tener peor las cosas son los llamados babyboomers, nacidos en los años sesenta. También serán los primeros a los que de manera general empezarán a afectarles las nuevas medidas.


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La nueva reforma de la Seguridad Social intenta aliviar el incierto futuro de las pensiones.

Aumentar los incentivos para continuar trabajando tras los 65 y elevar el mínimo de cotización hasta los 15 años son algunas novedades de la ley.