Ésta es una historia muy familiar. Inés y Ander se casaron en marzo y pensaban que habían conseguido lo más difícil: el piso. Un apartamento de dos dormitorios en las afueras de Madrid, por el que firmaron una hipoteca de 360.000 euros. Estaban equivocados. En sus planes entraba pagar 1.530 euros al mes durante los siguientes 40 años. No se les ocurrió contempla que en menos de uno la hipoteca podría incrementarse 140 euros al mes debido a la escalada del euríbor, el índice de referencia que se utiliza para calcular el tipo de interés de los préstamos.
Inés y Ander no son los únicos ni los primeros que han empezado a sufrir las turbulencias de la economía.
El mundo empresarial se ha percatado de que los días de vino y rosas de la economía española se han acabado, y piensa que el Gobierno está poniendo muy poco de su parte para que el aterrizaje, o el coche con la realidad, sea lo más suave posible.
Los Presupuestos Generales del Estado han sido recibidos con críticas generalizads en el mundo de los negocios.
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