Puede que librarse de los vecinos en las reuniones de propietarios tenga algo que ver. Pero es más probable que se deba a la desaceleración en las ventas de vivienda y al repunte de los tipos de interés. Lo cierto es que el alquilar es una tendencia al alza.
Hasta ahora, invertir en ladrillos se resumía en comprar y vender,
pero parece que hay que cambiar el chip.
Si no se tiene necesidad de liquidez es mejor esperar y no vender
ahora, advierte Ángel Laborda, director de Análisis
de Coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas).
Estamos en un período en el que cada vez es más
difícil vender, pero muchos propietarios se resisten a alquilar
porque lo ven problemático, explica.
Según datos del Banco de España, la rentabilidad media
del alquiler era de un 2,1% anual en 2006, según la relación
entre el coste medio de la vivienda y su precio en alquiler.
Una vivienda vacía que se compró como inversión
está perdiendo dinero si no se alquila, afirma Laborda,
convencido de que lo más probable es que el precio de la vivienda
siga desacelerándose: Es mejor conservar la vivienda y
ponerla en alquiler, porque así aporta rentabilidad mientras
se espera un ciclo alcista en el que sea más re.
Lea el artículo completo en la revista