Sentirse bien
Viaje de negocios a 'tu' casa
01/03/07 - Texto: Ana Franco
No podrás bajar en albornoz a la sauna -entre
otras cosas, porque no hay-, pero sí convocar a tus clientes
en el salón de tu casa. Tampoco dispondrás de servicio
de habitaciones las 24 horas, aunque evitarás pasar por recepción
si no te apetece ser visto, sencillamente porque la recepción
es inexistente. Éstas son algunas de las ventajas e inconvenientes
de una forma de alojamiento que está calando entre los directivos:
el alquiler de una vivienda de alta gama en la que hospedarse durante
un viaje de negocios.
Muchos ejecutivos troteros terminan aborreciendo las habitaciones de
hotel. Ante sus ojos se revelan monótonas, solitarias, grises,
diminutas. Para paliar su aburrimiento surgieron los llamados establecimientos
extra hoteleros, que son pisos que se alquilan por días o semanas
con gran parte de los servicios de un hotel y con algunas virtudes de
las que carecen aquéllos, como amplitud de espacio.
En las estancias de un hotel, más impersonales, estás
un poco encerrado, mientras que estas viviendas te dan la libertad de
organizar una reunión en tu territorio o de invitar a cenar a
tus clientes. Es como estar en casa con todas las comodidades de un
hotel, dice Alexis Thompson, directivo del grupo BBVA. Alexis
viaja constantemente y lleva unos 5 ó 6 años utilizando
este tipo de alojamiento cuando visita Londres y Nueva York (en París
todavía no ha encontrado oferta).
Este nuevo segmento turístico recaló en España
hace unos tres años, tras el éxito que obtuvo en ciudades
de negocios como Londres. Las casas o residencias para empresarios que
están hartos de la estrecha vida de las habitaciones hoteleras
es un fenómeno bien conocido en EEUU que ha ganado fuerza en
los últimos años, informa Juan Llobell desde Nueva York.
Cadenas como Oakwood Worldwide, Marriott ExecuStay y Equity Corporate
Housing se dedican a este negocio, en el que también participan
pequeñas compañías familiares.
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