
"Sacar la compañía a bolsa es como tener un hijo", dice Jenaro García, fundador y consejero delegado de Gowex (en la foto), empresa especializada en comunicaciones por wifi, que salió al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) en 2010. "Es la mejor decisión que pudimos tomar", apunta a la puerta de la Bolsa de Madrid, donde acaba de saludar a un par de gestores que lo han reconocido. Sin duda, uno se siente importante en este palacio decimonónico. Gowex es de las pymes que mejor paradas han salido de su aventura bursátil. Su beneficio en 2011 ha aumentado un 14% y está en plena expansión internacional, planeando la compra de otras empresas, gracias a haber hecho caja en el MAB con una ampliación de capital con la que en verano captó siete millones de euros, el doble de lo previsto. Además, repartió dividendo de 0,07 euros por acción. Sin embargo, dentro del MAB es todavía una rara avis.
Comparado con el Alternative Investments Market (AIM) londinense, el decano de este tipo de mercados bursátiles (fundado en 1995), que tiene ya 3.000 empresas cotizando y el Alternext de París, que en cinco años ha reunido 200 valores, el MAB madrileño se ha quedado pequeño entre los pequeños. En 2009, un informe de la consultora PwC cifraba en 1.000 el número de empresas con potencial para salir al MAB en España. Sólo hay 17.
"¿Decepcionante? Todo lo contrario: en el contexto bursátil más difícil desde la Guerra Civil es una heroicidad que hayan salido a bolsa 17 compañías", dice Ignacio de la Torre, socio de la firma de asesoría financiera Arcano. Sólo cinco se atrevieron a incorporarse en 2011 (Euroespes, Catenon, Lumar, Sequoya y Griñó) "pero esa sequía también afectó al resto de la bolsa", añade De la Torre. Las 17 incorporaciones al MAB desde 2009 contrastan con las 6 entradas en el Mercado Continuo en el mismo periodo.
La coyuntura económica no es la única explicación de la escasez de pymes en el parqué. "En época de crisis, los inversores tienden a confiar más en valores grandes", dice Vicente García, director del Grupo de Mercado de Capitales de PwC. "La marca España también nos ha penalizado, porque la inversión internacional ha considerado que podríamos sufrir como país una crisis más vilurenta".
A los peros se les une la pescadilla de la liquidez que se muerde la cola. Como no salen a cotizar más empresas, no aumenta el volumen de negocio y los inversores no terminan de confiar en el MAB... Y entonces no aumenta la liquidez, no se animan a salir más compañías... y no atraen a más inversores.
En conjunto, todas las compañías que han salido al MAB han levantado 86 millones de euros. Puede que no parezca demasiado, pero tratándose de pymes, esta financiación ha supuesto para la mayoría la diferencia entre seguir creciendo o quedarse inmóvil, lamentando el cierre del crédito bancario. "Tenemos cada vez más clientes que nos preguntan qué es eso del MAB, notamos que está aumentando el interés por muchos que exploran todo tipo de vías de financiación", dice el consultor de PwC.
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"si eres una pyme
y necesitas financiaciÓn
en espaÑa parA
seguir creciendo,
no tienes mÁs
alternativa que el mab", AFIRMA josÉ maría castillejo,
CEO DE Zinkia